Blog
¿Cómo apoyar la salud de los empleados durante una crisis?
HeroArticleDate

Cuando se produce una crisis en una región en la que opera una organización, la reacción inmediata de los responsables suele centrarse en las cuestiones de seguridad. Esta prioridad es legítima. Proteger a los empleados y evaluar los riesgos operativos constituye el primer paso de cualquier gestión de crisis.
Sin embargo, los acontecimientos recientes en Oriente Medio recuerdan que el impacto de una crisis va mucho más allá de la dimensión puramente de seguridad. La incertidumbre, la exposición constante a la información y la preocupación por familiares o personas cercanas pueden tener efectos significativos en la salud de los empleados.
En este contexto, apoyar la salud mental de los empleados durante una crisis se convierte en un elemento esencial del deber de protección de las organizaciones.
En muchas empresas, los comités o células de crisis se estructuran tradicionalmente en torno a las funciones de seguridad, legal y operaciones.
Sin embargo, las crisis geopolíticas también pueden afectar a varias dimensiones clave del funcionamiento de los equipos:
Estos factores están directamente relacionados con los riesgos psicosociales (RPS). Cuando no se tienen en cuenta, pueden debilitar a los equipos y afectar de forma duradera al rendimiento.
En ocasiones, las organizaciones esperan a que los equipos sobre el terreno expresen sus necesidades antes de poner en marcha medidas de apoyo.
En las células de crisis, algunas preguntas se repiten con frecuencia:
«¿Qué están haciendo otras empresas?» o «Por el momento, no hemos recibido ninguna solicitud específica relacionada con el apoyo a los empleados o la salud mental».
Estas reacciones son comprensibles. Las crisis generan incertidumbre y los responsables buscan de forma natural calibrar sus decisiones. Sin embargo, cuando se produce una crisis, la ausencia de una solicitud no significa necesariamente la ausencia de una necesidad.
En situaciones de incertidumbre o estrés intenso, las personas pueden funcionar en modo supervivencia. Su prioridad pasa a ser gestionar lo inmediato: proteger a sus seres queridos, comprender la situación o mantener sus actividades. En este estado, formular una solicitud de apoyo a la organización no siempre es prioritario.
Por ello, esperar a que las necesidades afloren puede llevar a las organizaciones a subestimar el impacto real de una crisis en la salud de los empleados.
Las organizaciones que adoptan un enfoque proactivo reconocen que apoyar a los equipos no consiste únicamente en responder a las solicitudes expresadas, sino también en anticipar necesidades que no siempre se verbalizan.
Para limitar los riesgos psicosociales y apoyar a sus equipos, las organizaciones pueden poner en marcha acciones sencillas pero estructuradas.
Una comunicación interna clara, regular y tranquilizadora puede reducir de forma significativa parte del estrés que sienten los empleados. Permite, entre otras cosas:
En un contexto de incertidumbre, la transparencia contribuye a reforzar la estabilidad y la confianza de los empleados.
Los Programas de Asistencia al Empleado (EAP) desempeñan un papel clave en el apoyo a la salud de los empleados durante una crisis.
Estos programas permiten que los empleados y sus familiares accedan, de forma confidencial, a:
No obstante, cuando las personas se enfrentan a niveles elevados de estrés, no siempre piensan de forma espontánea en solicitar apoyo individual.
En este contexto, las herramientas digitales pueden facilitar el acceso al apoyo, por ejemplo a través de una aplicación dedicada al bienestar de los empleados, que ofrece ejercicios de gestión del estrés, recomendaciones personalizadas e indicadores anonimizados que permiten a los managers comprender mejor las necesidades de sus equipos.

Algunas organizaciones también ofrecen sesiones grupales facilitadas por expertos formados en temáticas sensibles y relacionadas con el trauma, inspiradas en las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud.
Estas sesiones permiten, entre otras cosas:
Los temas tratados pueden incluir:
El formato colectivo favorece además el apoyo entre pares, un factor clave en periodos de inestabilidad.
En un contexto de crisis, los managers suelen convertirse en la primera línea de apoyo para los equipos.
Por ello, las organizaciones pueden acompañarlos para que sean capaces de:
Formar a los responsables para afrontar estas situaciones contribuye a reforzar la estabilidad de los equipos y la salud de los empleados.
El impacto de una crisis como la de Oriente Medio no afecta únicamente a los empleados que se encuentran en la región.
Algunas personas pueden:
Incluso lejos de la zona de crisis, esta exposición puede afectar a:
Por lo tanto, una respuesta organizativa eficaz debe tener en cuenta los distintos niveles de exposición a la crisis.
Hoy en día, la gestión de crisis ya no se basa únicamente en las funciones de seguridad u operaciones.
La integración de la experiencia en salud dentro de las células de crisis resulta esencial para:
Porque las crisis no crean las culturas organizativas: las revelan.
Las decisiones que se toman en estos momentos influyen de forma duradera en la manera en que los empleados perciben a su organización y su deber de diligencia hacia los equipos.
Apoyar la salud de los empleados durante una crisis no consiste únicamente en responder a una urgencia. Es también una inversión en la estabilidad, la confianza y el rendimiento de los equipos a largo plazo.