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Seguridad frente al calor extremo en el trabajo: 5 pasos esenciales para proteger a los empleados

 Olas de calor - Trabajo

2026 ya se ha convertido en un año récord en cuanto a episodios de calor extremo, a pesar de encontrarnos solo a mitad de temporada. El calor extremo afecta a organizaciones de todos los sectores y ubicaciones, independientemente de que los empleados trabajen en interiores o al aire libre. Incluso en entornos de oficina, los trabajadores pueden estar expuestos a riesgos para su salud durante los desplazamientos al trabajo o en sus propios hogares. Por ello, las empresas deben adoptar un enfoque proactivo en materia de seguridad térmica para proteger la salud, el bienestar y la productividad de su plantilla.

Las autoridades responsables de la seguridad y salud laboral también están reforzando sus medidas frente a este desafío. A nivel mundial, la mayoría de los países ya cuentan con normativas específicas relacionadas con la seguridad frente al calor en el trabajo, por lo que resulta fundamental revisar la legislación nacional, regional y local aplicable para garantizar el cumplimiento normativo y la protección de los empleados. 

En España, la protección frente al calor en el trabajo se regula principalmente a través de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales (Ley 31/1995) y del Real Decreto 486/1997, modificado por el Real Decreto-ley 4/2023 para reforzar la protección ante temperaturas extremas. Desde 2023, cuando existan alertas meteorológicas de nivel naranja o rojo por altas temperaturas, las organizaciones deben adaptar las condiciones de trabajo, pudiendo modificar horarios, reducir jornadas o suspender tareas de riesgo para garantizar la seguridad y salud de los empleados.

Los 5 elementos esenciales de un programa de seguridad frente al calor en el trabajo

1. Formación para la prevención de riesgos por calor en el trabajo

Forma a los empleados en las mejores prácticas de seguridad frente al calor, tanto en el entorno laboral como en su vida diaria. La formación debe incluir cómo reconocer los síntomas de las enfermedades relacionadas con el calor, cómo actuar ante una emergencia y cuál es el protocolo de actuación del centro de trabajo para activar la asistencia médica cuando sea necesario.

Además, puede resultar útil establecer un sistema de protección entre compañeros de trabajo, en el que los empleados se supervisen mutuamente para detectar posibles signos de agotamiento o enfermedad por calor y comprobar que se cumplen las pautas de hidratación y los ciclos de trabajo y descanso establecidos.

Por último, es recomendable realizar sesiones de formación de refuerzo antes de los periodos de altas temperaturas o de las olas de calor, con el fin de mantener la concienciación y reforzar las medidas preventivas.

2. Monitorizar las condiciones diarias

Supervisa diariamente el mapa de niveles de riesgo de Meteosalud combina previsiones meteorológicas con el impacto esperado sobre la salud y clasifica el riesgo en diferentes niveles (sin riesgo, bajo, medio y alto) para cada zona del país. Además, utiliza umbrales específicos para cada región en función de su climatología y la vulnerabilidad de la población.

De este modo, las organizaciones pueden reducir el riesgo de enfermedades relacionadas con el calor y proteger la salud, la seguridad y la productividad de sus empleados.

3. Aclimatación de los trabajadores al calor

La mayoría de los fallecimientos relacionados con el calor se producen durante los primeros días de exposición, cuando el organismo aún no se ha adaptado a las altas temperaturas. La falta de aclimatación aumenta significativamente el riesgo de sufrir agotamiento por calor, golpe de calor y otras enfermedades relacionadas con el estrés térmico.

La aclimatación es un proceso fisiológico mediante el cual el cuerpo mejora gradualmente su capacidad para tolerar el calor. Esto se consigue aumentando de forma progresiva la duración y la intensidad de la exposición a entornos calurosos, permitiendo que el organismo se adapte y responda de manera más eficiente.

Este proceso puede requerir desde varios días hasta dos semanas, dependiendo de las condiciones ambientales y de las características de cada persona. Por ello, las autoridades de salud laboral recomiendan implementar programas de aclimatación para los trabajadores que se incorporan a tareas expuestas al calor o que regresan al trabajo tras un periodo de ausencia, con el fin de reducir el riesgo de incidentes relacionados con las altas temperaturas.

4. Hidratación adecuada

Proporciona un suministro suficiente y de fácil acceso de agua potable fresca, vasos, bebidas con electrolitos e instalaciones sanitarias adecuadas. Garantice que los trabajadores puedan acceder a estos recursos de forma sencilla durante toda la jornada laboral.

Además, es importante reponer regularmente las existencias de agua y bebidas de hidratación a lo largo del día, especialmente durante episodios de calor extremo o en entornos con una alta exposición térmica, para asegurar una hidratación adecuada y reducir el riesgo de enfermedades relacionadas con el calor.

5. Medidas preventivas y controles en el entorno de trabajo.

Rediseña las prácticas y medidas de control en el lugar de trabajo para reducir los riesgos asociados al calor. Algunas medidas eficaces incluyen el uso de aires acondicionados portátiles, ventiladores o sistemas de nebulización, la instalación de carpas o toldos para proporcionar sombra, y la provisión de chalecos refrigerantes y sombreros de ala ancha para los trabajadores.

Asimismo, es fundamental limitar el tiempo de exposición al calor y aumentar los periodos de recuperación en zonas frescas o climatizadas. Estas medidas no solo deben aplicarse en trabajos al aire libre, sino también en entornos interiores, como grandes almacenes o fábricas, donde los sistemas de aire acondicionado pueden no ser suficientes para mantener una temperatura adecuada en todas las áreas de trabajo.

Al igual que las organizaciones se preparan para los desafíos del invierno, también deben prepararse para la temporada de calor. Mediante la implementación de medidas básicas de prevención frente al calor y manteniendo una vigilancia constante de las condiciones ambientales, los empleadores pueden proteger la salud y el bienestar de sus trabajadores, al tiempo que adaptan sus operaciones a los retos climáticos del siglo XXI.

¿Necesitas reforzar su programa de seguridad frente al calor en el lugar de trabajo?

International SOS colabora con organizaciones de todo el mundo para ayudarles a identificar los riesgos asociados al calor, desarrollar estrategias de prevención prácticas y crear entornos de trabajo más resilientes que protejan la salud, la seguridad y la productividad de los empleados. Contacta con nuestro equipo.