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¿Qué es el Deber de Protección?

Duty of Care en empresas

Definición del Duty of Care o Deber de Protección 

El Deber de Protección (Duty of Care) es la obligación legal y ética de una empresa de proteger la salud, la seguridad y el bienestar de sus empleados durante el desempeño de sus actividades laborales. Esto incluye empleados en oficina, teletrabajadores, viajeros de negocios y personal desplazado internacionalmente. El incumplimiento de esta responsabilidad puede generar consecuencias legales, financieras, operativas y reputacionales para la organización.

Mencionado por primera vez en el histórico caso Donoghue contra Stevenson en 1932, el Deber de Protección ha estado tradicionalmente vinculado al concepto de negligencia legal. Sin embargo, durante el último siglo, el alcance del término se ha ampliado considerablemente, afectando a organizaciones de todos los tamaños. Por definición, el Deber de Protección es una obligación legal impuesta a una organización que exige actuar con un nivel razonable de diligencia y prevenir cualquier situación que pueda causar daños previsibles a otras personas

Mucho más allá de ofrecer beneficios laborales y seguros a los empleados, el Deber de Protección en el entorno laboral moderno abarca la protección de la salud, la seguridad, la protección frente a riesgos y el bienestar de los trabajadores. Ya sea en una ubicación remota, en la oficina, durante un viaje de negocios, en una asignación internacional o trabajando desde casa, las obligaciones del Deber de Protección continúan vigentes. La ausencia de medidas razonables para prevenir incidentes puede afectar a la salud y la seguridad de los empleados y comprometer el rendimiento de la organización.

Comprender el Deber de Protección

Históricamente, las consecuencias legales han sido uno de los principales motivos de preocupación asociados al incumplimiento de las responsabilidades del Duty of Care. Sin embargo, la falta de medidas adecuadas para proteger a los empleados también puede traducirse en daños reputacionales, pérdida de productividad, aumento de la rotación de personal y mayores costes operativos.

A medida que los casos de negligencia ocupan titulares en todo el mundo, la concienciación sobre el Deber de Protección ha aumentado significativamente. La pandemia desempeñó un papel fundamental en este cambio, especialmente desde la perspectiva de los empleados. Hoy en día, los trabajadores esperan que sus empresas protejan de forma proactiva su salud, seguridad y bienestar. Las organizaciones que no mantienen un diálogo abierto sobre estas necesidades pueden enfrentarse también a consecuencias reputacionales público.

Responsabilidades del empleador en materia de Duty of Care

Como organización con empleados que trabajan en diferentes entornos, demostrar el cumplimiento del Deber de Protección debe formar parte esencial de las políticas corporativas.

Aunque los requisitos legales pueden variar en función del país, sector o tamaño de la empresa, existen varias responsabilidades fundamentales que los empleadores deben considerar:

  • Asumir el concepto del Deber de Protección como una responsabilidad corporativa: Es fundamental comprender el concepto y adaptarlo a la realidad específica de la organización. Para ello, es necesario: Identificar el tipo de organización (PYME, multinacional, ONG, etc.); conocer los activos humanos, tangibles e intangibles; entender la presencia internacional de la organización y sus planes de crecimiento y evaluar los riesgos actuales y potenciales.
  • Comprender la cultura corporativa: Las políticas de Deber de Protección deben alinearse con los valores, actitudes y prácticas de la empresa para favorecer su aceptación e implementación por parte de empleados y directivos.
  • Determinar quién está cubierto: Además de los empleados, es importante valorar si becarios, contratistas, personal temporal o nómadas digitales están adecuadamente cubiertos por las políticas corporativas.
  • Involucrar a las partes interesadas internas: RR. HH., Seguridad, Movilidad Internacional, Compras, Asesoría Jurídica, Gestión de Riesgos y directivos deben participar activamente en la estrategia de Deber de Protección.
  • Obtener el apoyo de la alta dirección: La dirección debe comprender tanto los riesgos asociados a la falta de una política sólida como los beneficios de contar con una estrategia efectiva y medible.
  • Comprender los riesgos de los empleados: Cada empleado presenta perfiles de riesgo diferentes en función de factores personales, condiciones de salud y ubicación geográfica. Las organizaciones deben fomentar un entorno de confianza para identificar y gestionar adecuadamente estos riesgos.
  • Formación y capacitación preventiva: La educación continua mediante formaciones digitales, talleres, webinars y comunicaciones periódicas ayuda a que los empleados comprendan los riesgos y sepan cómo actuar ante ellos.
  • El Deber de Protección durante una crisis: En situaciones de crisis, resulta esencial localizar rápidamente a los empleados afectados, verificar su estado y mantener una comunicación eficaz para facilitar una respuesta adecuada.
  • Revisar y actualizar continuamente: Las políticas y procedimientos de Deber de Protección deben revisarse periódicamente para adaptarse a los cambios en la plantilla, las operaciones y el entorno global. 

Marco legal del Deber de Protección en España

En España, el deber de protección de las organizaciones hacia sus empleados se fundamenta principalmente en la Constitución Española y en la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales (LPRL), que establece la obligación del empresario de garantizar la seguridad y la salud de los trabajadores en todos los aspectos relacionados con el trabajo. Este deber implica identificar, evaluar y gestionar los riesgos que puedan afectar al personal, adoptando las medidas preventivas necesarias para proteger su bienestar físico y mental.

Además, el marco normativo español se complementa con diversa regulación de desarrollo, así como con directivas europeas en materia de seguridad y salud laboral. En un entorno cada vez más globalizado, el deber de protección también abarca la gestión de riesgos asociados a los viajes de negocio, desplazamientos internacionales y situaciones de crisis que puedan afectar a los trabajadores, reforzando la responsabilidad de las organizaciones de actuar con la diligencia debida para salvaguardar a sus empleados.

Ley de Prevención de Riesgos Laborales (Ley 31/1995)

La Ley de Prevención de Riesgos Laborales establece que los trabajadores tienen derecho a una protección eficaz en materia de seguridad y salud en el trabajo. Como consecuencia, el empresario tiene el deber de garantizar la seguridad y la salud de sus empleados en todos los aspectos relacionados con su actividad profesional. Esta obligación incluye la identificación, evaluación y control de riesgos, la formación de los trabajadores y la adopción de medidas preventivas adecuadas.

Responsabilidad penal del empleador

El Código Penal español contempla sanciones para las organizaciones y responsables que incumplan sus obligaciones en materia de prevención de riesgos laborales.

  • Artículo 316 del Código Penal: Los responsables que, incumpliendo la normativa de prevención de riesgos laborales y estando legalmente obligados, no faciliten los medios necesarios para garantizar unas condiciones de trabajo seguras, poniendo en grave peligro la vida, la salud o la integridad física de los trabajadores, pueden enfrentarse a penas de prisión de seis meses a tres años y multas económicas.
  • Artículo 318 del Código Penal: Cuando los hechos sean atribuibles a una persona jurídica, la responsabilidad puede recaer sobre administradores, directivos o responsables del servicio que, conociendo la situación de riesgo y teniendo capacidad para corregirla, no hayan adoptado las medidas necesarias para prevenir el daño.

Carga de la prueba en accidentes laborales

La Ley Reguladora de la Jurisdicción Social establece que, en los procedimientos derivados de accidentes de trabajo o enfermedades profesionales, corresponde al empresario acreditar que adoptó todas las medidas necesarias para prevenir o evitar el riesgo. Además, la actuación imprudente no temeraria del trabajador no exime automáticamente de responsabilidad al empleador.

Casos judiciales relevantes relacionados con viajes internacionales

  • TSJ de Cataluña (Sentencia 1943/2012): Un empleado sufrió una incapacidad derivada de dengue contraído durante una asignación laboral en India. El tribunal consideró insuficientes las medidas preventivas adoptadas, incluyendo la falta de una adecuada evaluación médica previa, formación específica y seguimiento sanitario. La resolución puso de manifiesto la importancia de realizar evaluaciones de riesgos individualizadas para desplazamientos internacionales, especialmente cuando existen antecedentes médicos relevantes.
  • TSJ de Aragón (Sentencia 1007/2009): La sentencia analizó el fallecimiento de un trabajador por malaria contraída durante un desplazamiento profesional a Camerún. El tribunal concluyó que las medidas implementadas por la empresa resultaron insuficientes para cumplir con las obligaciones preventivas establecidas por la legislación laboral, reforzando la necesidad de proporcionar información, asesoramiento y medidas de protección adaptadas al destino y al perfil del viajero.

Qué significan estas sentencias para las empresas

Estas resoluciones reflejan que el Duty of Care no se limita al entorno de trabajo habitual. Las organizaciones deben identificar, evaluar y gestionar de forma proactiva los riesgos asociados a viajes de negocios, asignaciones internacionales, trabajo remoto y otras modalidades laborales, pudiendo ser responsables cuando no demuestren haber adoptado medidas preventivas razonables y proporcionadas.

El futuro del Duty of Care

A medida que evolucionan los riesgos que afectan a los empleados, también evolucionan las responsabilidades de las organizaciones. El aumento de las crisis sanitarias, los incidentes de seguridad y las presiones económicas obliga a las empresas a reforzar sus estrategias preventivas.

Sin embargo, los principios fundamentales permanecen inalterables: proteger a las personas frente a daños físicos y psicológicos seguirá siendo una prioridad central para cualquier organización responsable.

Asimismo, las expectativas de los empleados continuarán creciendo a medida que el trabajo híbrido, el teletrabajo y los programas ampliados de bienestar se consoliden como la norma.

  • Buenas prácticas y recomendaciones
  • Realizar evaluaciones periódicas de riesgos.
  • Mantener una comunicación frecuente con los empleados.
  • Contar con un proveedor especializado que apoye la gestión de salud, seguridad y bienestar de forma continua.
  • Invertir en herramientas digitales para monitorización, seguimiento, alertas y comunicación durante situaciones de crisis.

Preguntas Frecuentes sobre el Duty of Care

El Duty of Care es la responsabilidad legal y organizativa de adoptar medidas razonables para proteger la salud, la seguridad, la protección frente a riesgos y el bienestar de los empleados. Va más allá del cumplimiento normativo e incluye la identificación de riesgos, la implantación de medidas preventivas y el apoyo a los empleados en caso de incidente.
Incluyen la evaluación de riesgos, el establecimiento de políticas adecuadas, la formación de los empleados, la provisión de recursos y el mantenimiento de una comunicación eficaz. Las organizaciones deben proteger a sus empleados allí donde trabajen o viajen.
Las empresas deben identificar y gestionar los riesgos asociados a los desplazamientos profesionales antes, durante y después del viaje. Esto implica proporcionar orientación relevante, monitorizar cambios en el entorno, comunicar alertas importantes y ofrecer apoyo continuo a los viajeros.